jeanmerch escribió:Es que
hacer cada cual con su vida lo que estime oportuno, tanto si desea seguir viviendo como si no, es de lo que se trata... o al menos de lo que estoy hablando...
El
derecho al que me refiero viene definido por las siguientes acepciones y no otras:
Facultad del ser humano para hacer legítimamente lo que conduce a los fines de su vida.
Facultad de hacer o exigir todo aquello que la ley o la autoridad establece en nuestro favor, o que el dueño de una cosa nos permite en ella.
significado
Consecuencia natural del estado de una persona, o de sus relaciones con respecto a otras.
Acción que se tiene sobre una persona o sobre una cosa.
Justicia, razón.
Exención, franquicia, privilegio.Al hablar de [url=http://buscon.rae.es/draeI/SrvltObtenerHtml?TIPO_HTML=2&LEMA=lícito&SUPIND=0&CAREXT=10000]legitimidad[/url], hablo de licitud en el sentido de
justo, permitido, según justicia y razón.
Creo que, entonces, nadie puede rebatir que existe el derecho legítimo a decidir sobre la propia vida y sobre la propia muerte...
es mi privilegio, mi decisión y mi voluntad... independientemente que haya leyes y/o preceptos morales/éticos que condenen, penalicen o prohiban el ejercicio de tal derecho... vuelvo a insistir en que, en cualquier caso, una vez consumado el acto suicida, no me serán de aplicación, al menos en este mundo... creo que hasta aquí, tod@s de acuerdo... o tal vez no, pero no se puede negar la voluntad ajena cuando ésta sólo afecta a quien hace uso de ella...
mi vida es mía...
Otra cosa muy distinta, reitero, es que dicha decisión sea voluntaria y se lleve a cabo por un@ mism@ o con asistencia de otra(s) persona(s)... es un caso en el que aún no me he pronunciado, ni pretendeo hacerlo... empecé mis comentarios en este hilo personalizando, no generalizando...
Y creo que nadie puede negarme mi propia voluntad para existir o dejar de hacerlo cuando lo considere oportuno o necesario... una voluntad que baso en el hecho cierto de que no tuve opción para decidir o no venir a este mundo, pero sí la tengo para abandonarlo... para organizar y vivir mi vida y mi muerte como mejor me parezca...
Tú analizas una situación extremadamente compleja con una remisión al diccionario. Muy bien, has encontrado en el diccionario lo que es un derecho, ahora bien, ¿qué es un diccionario? Porque hay personas que lo usan como la herramienta mágica para dotar de argumentos sus opiniones filosóficas, jurídicas, políticas, etc. ¿Qué es un diccionario?
Libro en que se explican voces de forma ordenada. Eso es todo, se relacionan palabras con los significados que suelen tener en el uso común del lenguaje. Nada más.
Dime, ¿exactamente cuál de las acepciones te parecen más convincentes para legitimar el duicidio, eutanasia, etc? Hablar de derechos es algo más que darle vueltas al diccionario. La doctrina jurídica, concolidada en la literatura de este género, la jurisprudencia de los tribunales, el conjunto de la legislación española e internacional nos dice que los derechos fundamentales son inalienables, imprescriptibles e
irrenunciables. ¿Puede cambiar esto? Pues sí, porque el derecho, como toda obra racional, está sujeto a la evolución del pensamiento. Pero hoy por hoy uno no puede renunciar a su derecho a la vida, entre otras cosas porque la vida es algo más que una "cosa" que le pertenece, la vida de todos y cada uno es una responsabilidad para todos y debe protegerse hasta de uno mismo.
¿Derecho a quitarse la propia vida? Mediante la eutanasia o como sea, nada de eso, no hay ningún derecho reconocido, usted no puede renunciar a su vida, tiene la suficiente auntonomía para quitársela sí, pero eso no le confiere legitimidad en modo alguno para hacerlo, del mismo modo que yo también se la puedo quitar a usted, pero eso no significa que sea un acto legítimo. Usted puede objetarme que en el segundo cado estoy haciendo daño a otra persona, y sin embargo con el suicidio / eutanasia no se está haciendo daño a nadie. Yo diría que es falso, si usted se quita su vida naturalmente que me hace daño, a mí y a toda la sociedad, no digamos a su familia, sus amigos, etc. No hay vida inútil, no hay vida que no deje un hueco.
Otra cosa es no hablar de derechos, inexistentes salvo para la eutanasia en pocos países (ya veremos si perdura), sin en las causas que pueden justificar que una persona pretenda poner fin a su vida. En lo que vulgarmente llamamos suicidio, si uno examina las causas para el mismo, se encontrará desde un fracaso amoroso (Larra, 28 años) a un accidente que le ha dejado postrado en una cama (el personaje que inspiró "mar a dentro", y entre ellas tantas causas como estrellas. Si uno las examina con detenimiento se dará cuenta que detrás de cada una hay un conflicto psicológico serio. Si se pudiera extender el "derecho" éste debería ejercerse de forma libre ¿no? Sin embargo, no existe la menor libertad de voluntad del suicida, algo que como otros foristas apuntan, requiere un tratamiento médico, y con la legislación española en la mano, habría que incapacitar al suicida e internarle bajo atención psiquiátrica.
Tema a parte es el suicidio/homicidio eutanásico. El art. 143 CP lo define:
"El que causare o cooperare activamente con actos necesarios y directos a la muerte de otro, por la petición expresa, seria e inequívoca de éste, en el caso de que la víctima sufriera una enfermedad grave que conduciría necesariamente a su muerte, o que produjera graves padecimientos permanentes y difíciles de soportar, será castigado con la pena inferior en uno o dos grados a las señaladas en los números 2 y 3 de este artículo"
Aquí la causa es sufrir "una enfermedad grave que conduciría necesariamente a su muerte, o que produjera graves padecimientos permanentes y difíciles de soportar". Y aquí hay un haz tan grande de padecimientos y la posibilidad de soportarlos... al final es lo que en derecho se llama "términos jurídicos indeterminados", porque los sufrimientos y la forma de afrontarlos es algo de lo más subjetivo.
Vamos a ver, en el mundo de las enfermedades hay algunos casos que son muy difíciles de enjiciar, yo desde luego no lo haría. El problema de los códigos deontológicos (como son las leyes) es que haccen muy difícil la excepción, y hay casos en que por mucho que en frío cualquiera de nosotros puede tener una opinión, no sé cuál tomaríamos en caliente, viviendo en la piel de quien sufre. Por eso el legislador tiene que ser frío, y no legislar para el caso concreto, si admitiéramos la eutanasia para un enfermo incipiente de cáncer que sabe que va a tener un gran sufrimiento y tiene una breve esperanza de vida, ¿qué ocurriría con la investigación sobr eel cáncer en que los propios enfermos son una pieza clave para vencer a la enfermedad? Incluso el uir del dolor, mediante la eutanasia, nos guste o no, acararía deroivando en una falta de investigación sobre los métodos paliativos. ¿Vé como la propia vida no es "algo" que nos pertenezca? ¿vé como la autonomía que podramos tener sobre ella está dentro de un conjunto de relaciones íntimanente unidas?
El acudir a un concepto abusivo y antisocial del derecho, q es un mal para la sociedad. No caiga en ello. Su vida es su derecho, sí, pero debe ejercerlo con responsabilidad, haciéndose cargo que no está sólo en el mundo y que las determinaciones que tome tienen un impacto en el resto de la humanidad, más serio que lo que pueda llegar a pensar.