PINTADAS AMENAZANTES EN LA SEDE DE LA FUNDACIÓN RED MADRE
“Os beberéis la sangre de nuestros abortos”
26/11/2009 | Rosa Cuervas-Mons

Estado en el que ha quedado el portal de la sede de Red Madre.
Entrar en el pequeño bajo de la madrileña calle Pamplona que sirve de sede a la Fundación Red Madre, compartida con la asociación Provida de Madrid, es entrar en un almacén de ropa de bebé, carritos, leche y cunas; dos austeros despachos completan este cuartel general al que acuden cada día mujeres embarazadas sin recursos o mujeres que, tras un aborto provocado, necesitan ayuda médica o psicológica.
Éste y no otro ha sido el blanco de los últimos ataques proabortistas. Pintura roja imitando sangre y frases como “os beberéis la sangre de nuestros abortos”, “aborto porque me sale del koño”, “aborto libre y gratuito” o “violencia es no poder decidir sobre mi cuerpo”, adornan el portal de Red Madre desde la pasada noche.
“He llegado esta mañana y me he encontrado con la desagradable sorpresa de que en España no hay libertad; que los que intentamos defender a la mujer de la agresión que supone para ella el aborto y de ayudar a las madres en dificultades, nos vemos atacados de esta forma con pintadas tan horribles como ‘os beberéis la sangre de nuestros abortos’”, señala a ALBA la presidenta de la Fundación, Carmina García Valdés.
“No es sólo que les moleste que trabajemos ayudando a mujeres a ser madres; parece que quieren que el aborto, como dice una pintada, sea libre y gratuito y yo añadiría obligatorio, porque es lo que parece que quieren”, continúa Valdés, que está convencida de que “los que estamos a favor de que la mujer que quiere ser madre lo sea, estamos haciendo daño a los empresarios del aborto, porque es un gran negocio”.
Además de la desagradable sorpresa, la presidenta de Red Madre ha tenido que enfrentarse al enfado de algún vecino -”esto pasa porque estáis vosotros aquí”-, aunque también ha recibido el apoyo de muchos otros, que se han ofrecido a denunciar ante la policía.
Denuncia que ya han puesto tanto García Valdés como el administrador del edificio. “No sabemos quién puede haber sido, lo que sí sabemos es que cerca de esta oficina está la clínica Dátor; no sé si serán simpatizantes de esa clínica o simplemente personas que no saben que a la mujer el aborto le hace más daño que bien”, dice Valdés, que termina con una advertencia: “Si hacemos daño a los que tienen una ideología contraria a la vida, que se fastidien, porque aquí vamos a seguir






