Moderadores: Moderadores auxiliares, Moderadores
Concha escribió:No estoy muy ducha en el ABC y en sus columnistas, pero me asalta una duda: ¿Campoy o Campmany?


demócrito escribió:Concha escribió:No estoy muy ducha en el ABC y en sus columnistas, pero me asalta una duda: ¿Campoy o Campmany?
Campmany, naturalmente. ¡Que pronto se olvidan los nombres!, es una pena, sobretodo tratándose de una persona que se ha ido.
Saludos

Un columnista del ABC, en el día de la visita del Papa escribió:Esta visita del Papa, tan terriblemente precedida por la desgracia del metro, pretende ser como la «megarave-party» de las familias. Dice el Cardenal López Trujillo que «nunca la familia ha estado tan acosada como en este momento», y tiene razón: por la violencia histórica que vivimos, la incomprensión, y la falta de respuestas filosóficas, morales y religiosas de unos cleros, de cualquier confesión, más centrados en aferrarse al poder terrenal e inferir en los gobiernos y la política que de responder a las demandas espirituales de sus feligreses. La religión de Cristo era una doctrina abierta a todos, liberadora y de amor; no un fanatismo moral irreconciliable con la realidad del mundo. Los modelos de familia han sido muy diversos desde el principio de los tiempos, y han evolucionado para adaptarse.

...Ejem, su hija Laura escribe los sábados...


Sr.Director:
Un amigo me descubre la inenarrable presencia de un colaborador de su diario del que hasta ahora no me habia percatado. Se llama Francisco Reina y escribe los Domingos una columna bajo el rotulo "Cultura" (sic). En las dos ultimas se ha dedicado a ventilar su visible fobia anticatolica a cuenta del Orgullo Gay y la visita del Papa. No solo me decepciona por el hecho de que me haya dedicado a defender su diario ultimamente ante los ataques que considero injustificados por parte de otros medios o de seguidores de esos medios.
Me decepciona fundamentalmente porque vuelvo a comprobar que en cuanto a calidad de contenidos culturales, ABC sigue en caida libre. Las citadas columnas del tal Reina destilan una falta de cultura y unos prejuicios que asustan. A este caballero que habla del revolucionario Jesucristo y de su religion en unos terminos tan esquematicos y repetitivos le recomendaria leerse el Evangelio de una sentada, porque la impresion que transmite con su dulzona interpretacion de lo que moralmente tiene que ser el Cristianismo es la de quien, si tiene en su casa una edicion del Evangelio, la debe tener sepulta bajo una gruesa capa de polvo. A sus citas de Marina, le respondo con unas de Chesterton: "Instead of looking at books and pictures about the New Testament I looked at the New Testament. There I found an account, not in the lest of a person with his haire parted in the middle or his hand clasped in appeal, but of an extraordinary being with lips of thunder and acts of lurid decision, flinging down tables, casting out devils, passing with the wild secrecy of the wind from mountain isolation to a sort of dreadful demagogy; a being who often acted like an angry god -and always like a god". (En vez de mirar libros y cuadros sobre el Nuevo Testamento, mire al Nuevo Testamento. Alli encontre el informe, ni de lejos sobre una persona con la raya en medio o las manos unidas en actitud de suplica, sino sobre un ser extraordinario con labios de trueno y recias decisiones, derribando mesas, arrojando demonios y pasando con la salvaje discrecion del viento, de la soledad de la montanya al ejercicio de una terrible demagogia; un ser que a menudo actuo como un dios enfadado, y siempre como un dios). Con ello no quiero ignorar que el mensaje cristiano es un mensaje de amor, sino desmentir la vision sincretico-buenrollista de quienes ni siquiera tienen el rigor de estudiar a fondo aquello de lo que quieren hablar, cuando afecta a millones de personas en el mundo.
Insisto, lo peor no es que sujetos como el tal Reina en lugar de escribir con razonamientos y estilo lo haga con el tono panfletario de la editorial de una revista de barrio, sino que ABC le conceda el privilegio de habitar sus prestigiosas paginas.

Agus escribió:Con ello no quiero ignorar que el mensaje cristiano es un mensaje de amor, sino desmentir la vision sincretico-buenrollista de quienes ni siquiera tienen el rigor de estudiar a fondo aquello de lo que quieren hablar, cuando afecta a millones de personas en el mundo.
Agus escribió:Insisto, lo peor no es que sujetos como el tal Reina en lugar de escribir con razonamientos y estilo lo haga con el tono panfletario de la editorial de una revista de barrio, sino que ABC le conceda el privilegio de habitar sus prestigiosas paginas.
Agus escribió:A veces tengo la sensacion de que uno lo haria mejor que tantos y tantas que tienen columna y mantel en medios de tan amplia difusion.

Agus escribió:Freeman, creo que la respuesta es que ABC es, hoy mas que nunca, una empresa, con las connotaciones negativas que ello pueda tener: los criterios que lo mueven son fundamentalmente economicos. Y no porque sea el ABC, sino porque es Vocento. Si ABC cierra, Vocento no habra perdido dinero con el, de eso seguro.
Agus escribió:Sin embargo, si te digo la verdad, ahora que los catolicos, me corrijo, los no relativistas parece que deberiamos ser el ultimo bastion de una cultura profunda mas alla del carton piedra de lo contemporaneo... Me extranya que no haya iniciativas culturales serias de corte humanistico, trascendente, cristiano. No hay empresarios? No hay intelectuales? No hay iniciativa? No hay nada de ello?
Agus escribió:En cuanto a lo del tal Reina y la "cultura". Por desgracia, ABC lleva perdiendo desde hace tiempo el sentido de lo que es la verdadera cultura. Su suplemento cultural es cada vez peor en cuanto a contenidos, aunque haya mejorado su disenyo. Se ha apuntado a la vision "democratizadora" segun la cual la manera de hacer que la cultura llegue a mas gente es bajar su exigencia hasta llegar, y para mi esto fue el colofon sintomatico, a llenar la portada del ABCD con una fotografia de un partido de futbol

Consejitos a la Iglesia
Contrastaba la cuidadosa y atenta información que ABC ha desarrollado sobre la visita del Papa a Valencia (incluido el magnífico regalo del libro sobre su autobiografía), con el hiriente contenido del artículo firmado por Francisco M. Reina en las páginas de Los Domingos, que titulaba «Más papistas que el Papa». El señor Reina es libre de tener la opinión que quiera sobre la Iglesia, pero podría currárselo un poquito y no echar mano de los tópicos y lugares comunes con que rellenaba su escrito, donde también se apreciaban las ya ineludibles y sandias influencias del Código da Vinci. Por otro lado, aconsejar a la Iglesia, como hacía en su artículo, que debería acercarse a los pobres, demuestra la ignorancia que tiene don Francisco sobre esta institución. También aconsejaba la necesidad de otorgar «un papel más activo a las mujeres» (imagino que se referirá a la ordenación de sacerdotas y obispas), o de que los curas se casen (¡qué obsesión con casar a todo el mundo!), pero no sé si sabrá que hace tiempo que este tipo de «avances» sociorreligiosos han sido adoptados por otras confesiones cristianas y, ¡oh misterio!, no sólo no les ha servido para acercar a sus filas a nuevos feligreses, sino que ha sido la causa de que pierdan a muchos de los que tenían. Y lo que resulta aún más misterioso es que no hay noticia de que ninguno de los eruditos y filoteólogos, a los que tanto gusta aconsejar estas reformas tan remodernas y progresistas, se haya apuntado a alguna de esas confesiones.
Miguel Ángel Loma Pérez. Sevilla

Alguien lejano a sospecha anticlerical, José Antonio Marina, en su célebre libro «Por qué soy cristiano» dice: «Cristo no hubiera creído lo que se dijo de él en el Concilio de Nicea...



Volver a Medios de comunicación
Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 2 invitados