Bienvenida a HO
Carmen 2005.
¡Que horas me pone el Señor para levantarme de la cama, y además se queda tan tranquilo!
Quizás mis intervenciones en este hilo son demasiado personalizadas, pero así me sale.
Estas últimas semanas están siendo siendo especialmente duras, aunque que esté conmigo el mejor Amigo que se puede tener. Estoy con su ayuda en el proceso de "aceptar y meter dentro de mi vida" otra pacuchez que me ha mandado, pero me está costando bastante. (Imagino que mas del 1000 o varios millones están igual)
Pero este Amigo ha vuelto a poner en mi camino a esa persona, por medio de la cual El te abre los ojitos.
Esta vez ha sido mi padre el mensajero.
Me preguntó "Hija ¿que es lo único que es tuyo y que puedes ofrecer a Dios?":roll:, analicé la pregunta y pensé respuestas (q'boba'soy, me creo que pienso

)
le respondí : mi libertad.
Es buena la respuesta me dijo.
Pero es TU TIEMPO lo que no tiene y se lo puedes dar
solo solo tú para El.
Se como un perrillo que se pone a los pies de su amo, y allí se queda, confiado y tranquilo.
Mi Tiempo....., nunca me había parado a pensar en el valor que puede tener mi tiempo para Dios.
Yo, hablo con Mi Amigo, mi Padre, sé que sin El....
Me ha hecho muchos regalos, que son autenticos tesoros y que llevo guardados en el "joyerito del alma".
Pero como decía, estos últimos tiempos están siendo un poco duros, bueno mas bien algo j****s, sin embargo, a raiz de lo que me dijo mi padre sobre entregarle mi tiempo, he visto una nueva dimensión desde la cual estar más cerca de El.
Entregarle un poco, solo un poco de mi tiempo, pero de verdad estando a su lado.
Hago Oración al tenerle presente en las cosas darias , y de otras muchas maneras, hago oración cuando me siento y me pongo en su presencia, o cada vez que le ofrezca alguna pena o alegría.
Pero nunca me había dado cuenta
del valor de ese tiempo dedicado a El en exclusiva, para hablar o estar unicamente a su lado. confiada y tranquila.
Es nuestro TIEMPO, lo que más valor tiene, porque es lo único que nosotros tenemos y El no, y cuando das conscientemente lo único que es tuyo, es porque quieres mucho.
Y como el Señor es tan generoso, me devuelve ese tiempo cargado de esperanzas, confianza, y alegria. Me coje otra vez y me sienta de nuevo en su regazo recordandome de nuevo, "no pasa nada" y "no tengas miedo".
Mi padre dice, "ponte a sus pies como un perrillo fiel" y riendonos yo le digo "papa, ya sabes que soy una cara dura y prefiero subirme a su regazo"
