Zumalacarregui escribió:Creo que los que vemos el dolor con frecuencia, podemos convertirnos, por un mero mecanismo de defensa psicológica en alguien más insensible y duro con el dolor. No hay que dejar de ver al paciente como una persona, hija de Dios y hermano tuyo. Y os aseguro que es muy dificil ver, cuando lo ves todos los días, a Cristo en el anciano demenciado que ni siente ni padece, en el paralítico cerebral, en la persona malformada...Espero AGE, que seas fuerte y no caigas en lo que muchos otros profesionales. Como enfermera tienes la posibilidad única de curar con tu amor lo que el médico no cura con ciencia.
¡Cuánta razón tienes! Espero poder hacer realidad a través de mi vida tu sabio consejo. Por eso siempre le pido a la Virgen en el rosario que jamás me acostumbre al sufrimiento ajeno ni me resulte indiferente. Que los agobios del trabajo y los malentendidos con los compañeros, porque haberlos hailos, no se traduzcan en una peor atención hacia el enfermo. Y que no olvide nunca que muchas veces la mejor medicina es una sonrisa o un saber escuchar. Releo mis palabras y veo que todavía me queda mucho por aprender.






por lo menos conmigo, soy algo rebeldilla con los medicamentos 