Paulus escribió:Longinos escribió:En cuanto a los atenuantes, existen para el asesinato ahora mismo y no veo por qué no han de existir para el aborto.
Ten en cuenta que el niño abortado es totalmente inocente y sin culpa. Incluso suponiendo que fuera causa de peligro para la vida de la madre, no se debería estrictamente a él, pues no es voluntaria. Por tanto, el atenuante en el caso de la defensa propia, por ejemplo, no podría aplicarse aquí, pues la persona a la que se da muerte en defensa propia es culpable de querer -voluntariamente- quitarte la vida, cosa que no puede decirse del propio hijo.
Además, el bebé no puede defenderse, cosa que sí puede hacer cualquier atacante. En fin, lo comento porque ese aspecto quizás no se tenga en cuenta a la hora de disculpar ciertos casos -que, afortunadamente, son mínimos-. La vida de la madre no vale más que la del hijo. Resulta paradójico que en la era del igualitarismo en todos los órdenes, sea justamente ante los más inocentes e indefensos cuando se establezcan, arbitrariamente, distinciones en cuanto a la valía de una vida humana o de otra.
Paulus, considero que una vida formada, la de la madre, debe prevalecer frente a otra en formación cuando esta pone en serio peligro la primera. De todos modos la madre tendrá la libertad para decidir. Es mi opinión.
Y otra cosa, el supuesto a que te refieres no sería atenuante (ni eximente de legítima defensa). Sería eximente de estado de necesidad, y así lo consideraba la jurisprudencia antes de la despenalización del aborto en determinados casos en 1985.







