Morir con dignidad

Apartado dedicado a las agresiones que sufren la vida y la dignidad humanas en nuestros días: aborto, terrorismo, pena de muerte, guerras, eutanasia, investigación con embriones, racismo...

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Re: Morir con dignidad

Notapor Saavedrata » Lun Mar 02, 2009 10:04 pm

Paulus escribió:¿Otra vez? Que no es que esté bien porque lo diga el Papa, sino a la inversa. Va a haber que ponerlo en otro idioma, a ver si así se entiende mejor.

¿No era eso mismo lo que se ha ido diciendo?

mac escribió:Aclaremos: eso no está bien porque lo diga el Papa, sino que lo dice el Papa porque está bien.

Ciryaher escribió:Y que lo diga el Papa es una garantía de que está bien.
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Re: Morir con dignidad

Notapor Saavedrata » Mar Mar 03, 2009 4:32 pm

Como es cortito, repito el mensaje que ya he colgado en el hilo del aborto.

La ACdp anuncia unas jornadas, que ya he colgado en el hilo de Conferencias y conferenciantes. Aquí sólo voy a recoger una de las ponencias por su interés en el tema de este hilo:

DEFENDAMOS LA VIDA

Preside: Marité Medrano (Secretaria Asociación “Pro-Vida” en Bilbao).
Ponentes:
· Dra. Jenny (propietaria clínica en defensa de la vida).
· Dña. Victoria Uroz (Presidenta Asociación Víctimas Aborto).
· Dña. Esperanza Puente (Portavoz Fundación Red Madre).
· Dr. Jacinto Batiz (Director-Jefe Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital San Juan de Dios).

Ruego, a quien pueda tomar contacto con estas jornadas, que trate de obtener las intervenciones de los ponentes para difundirlas y ponerlas en práctica en lo posible.

Enlace: http://www.acdp.es/JornadasBilbao/tabid ... fault.aspx
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Re: Morir con dignidad

Notapor Saavedrata » Sab Mar 07, 2009 6:23 pm

(1) Hace poco hubo una controversia en La Nueva España que recojo en esta aportación y la siguiente. Espero que sepamos leer y discernir.

Sobre la eutanasia, una vez más

Hace unos meses (exactamente el día 20 del pasado enero), el psiquiatra Guillermo Rendueles, a quien respeto y admiro, se asomaba a las páginas de Opinión de La Nueva España con un desabrido texto titulado «Otra vez se oye hablar de eutanasia», en el que el combate que algunos sostenemos, en ocasiones desde la asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD), por la aprobación en nuestro país de una ley de despenalización de la eutanasia, era descalificado con radical desenvoltura: por un lado, poniendo tal proyecto al nivel del espeluznante programa de eliminación de discapacitados físicos y mentales llevado a cabo por los nazis; por otro, pronosticando que, en caso de que llegase a ser aceptada una disposición legal en ese sentido, sería inevitablemente banalizada -tal como, según él, se vendría haciendo en España con el abusivo uso de la ley del Aborto- mediante la torcida utilización que, según sus augurios, el «pícaro» pueblo español no dejaría de hacer de semejante ley aplicándola para ejecutar alegremente a, por ejemplo, los esquizofrénicos o los ancianos que pueblan nuestros asilos públicos y privados. Por su parte, hace un par de semanas (el 16 de octubre), Eugenio Nasarre, diputado del Partido Popular, escribía en un diario de alcance nacional («ABC»), un confuso, malicioso e inmundo panfleto bajo el título «La eutanasia y el nazismo», abundando en la misma dirección, mezclando churras con merinas y proclamando que la proposición de ley presentada por Izquierda Unida el mismo día de la publicación del artículo era simple y llanamente una propuesta para legalizar el homicidio.
(...)
Diré, en primer lugar, que la asociación DMD no tiene como objetivo la aprobación de una ley de despenalización de la eutanasia, sino reclamar que las instituciones pongan todos los medios para que la muerte a la que todos estamos destinados pueda tener lugar con el menor sufrimiento y la mayor dignidad, a riesgo de acortar la vida. Pero DMD apoya el combate por esa ley porque considera que su aprobación liberará a los sanitarios de la presión, acoso y riesgos penales a los que están sometidos y, como consecuencia, creará las condiciones para que puedan ayudar a bien morir. Defender la eutanasia no es, por lo tanto, el síntoma de una patología ligada a tendencias necrófilas o la manifestación de un desprecio por el prójimo enfermo, al que habría que eliminar como una tara que lastra a la humanidad, sino, muy al contrario, una expresión más de amor a la vida y de defensa de la autonomía y dignidad de los sujetos. Y esto dicho, hablaré a partir de ahora por mi cuenta y riesgo, sin comprometer en mi decir a la asociación a la que pertenezco.
Amor a la vida hasta la muerte y hasta en la muerte, es decir, amor a la vida hasta hacer de la muerte un ejercicio -el último- vital. Contra los que aspiran a una muerte rápida, sin previo aviso -indigna, a mi entender-, yo trabajo cada día para adquirir la sabiduría suficiente para, si la ocasión me es dada, emular a don Rodrigo Manrique quien «cuando la muerte vino a llamar / a su puerta / [...] con todos sentidos humanos / conservados / cercado de su mujer / y de sus hijos y hermanos / y criados / dio el alma a quien se la dio», Dios, supongo, para él; la naturaleza, para mí. Sabiduría para ser capaz de ejercitar lo que el poeta francés Louis Aragon, proclamaba: «Y haré la muerte como he hecho el amor, con los ojos abiertos». La idea de la muerte propia -otra cosa es la ajena, en especial la de aquellos a los que estamos unidos por el afecto y cuya ausencia nos deja en un duelo doloroso- no es necesariamente una idea triste, sino una idea cuanto menos saludable, ya que ayuda a establecer un orden de prioridades en la vida de cada cual, porque, como lo escribía Montaigne en sus Ensayos, «quien ha aprendido a morir ha aprendido a no servir».
Sufrimiento y deterioro
Otra cosa, naturalmente, es el sufrimiento y deterioro que en general preceden a la muerte. Y ahí es donde emerge la problemática de la pertinencia o no de una ley sobre la eutanasia y el suicidio asistido.

Resto en http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp ... -eutanasia

José Luis Atienza Merino es profesor de Psicología de la Universidad de Oviedo.
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Re: Morir con dignidad

Notapor Saavedrata » Sab Mar 07, 2009 6:31 pm

(2) Repuesta al anterior.

EUTANASIA Y CONTROVERSIA

Publicado en "La Nueva España" el sábado 1de diciembre de 2007

En las siguientes líneas, quiero contestar al artículo de D. José Luis Atienza Merino, publicado en LA NUEVA ESPAÑA “Sobre la eutanasia, una vez más” (pulsar para leer) del 4-11-07. Su autor nos da una amplia visión de la problemática de la eutanasia. Nos habla acerca de la pertinencia de una ley sobre la eutanasia y el suicidio asistido en base al sufrimiento y deterioro que, como señala, preceden en general a la muerte. Serviría para el ejercicio de un derecho personal de toma de decisiones libre y autónomo, ligado, a su vez, a la autonomía moral, esto es, a la capacidad de autogobierno y autogestión de la propia vida y de la propia muerte, igualmente vinculado a la dignidad de la persona, parafraseando sus propias palabras. El discurso que utiliza mi compañero Atienza, apoyado en tales postulados, es claro y atractivo; hasta diría yo, convincente. Pero en su argumentación rehuye de entrar a fondo en razonamientos y principios de naturaleza antropológica y doctrinal.

Dos enfoques contrapuestos
Sé que partimos los dos de visiones opuestas que nos encaminan a explicaciones y valoraciones diferentes. Sin embargo, con ánimo más que de corregir o acusar, de acercar o completar nuestros puntos de vista, van encaminados mis comentarios. He leído detenidamente y varias veces el escrito, convengo con el autor en las abusivas descalificaciones personales y la criminalización indiscriminada que a veces se hacen del tema. Pero ello no obsta a que puedan producirse severas objeciones, de las que pueden ser objeto, algunas explicaciones que se dan en el escrito. Voy por partes y centrado en aspectos más relevantes. Dice el autor, y al parecer en nombre de la asociación “Derecho a Morir Dignamente” (DMD), “Defender la eutanasia no es, por lo tanto, el síntoma de una patología....sino, muy al contrario, una expresión más de amor a la vida y de defensa de la autonomía y dignidad de los sujetos”. Tengo que discrepar necesariamente de este párrafo, cuando para muchos que defendemos la vida, creyentes o no, la eutanasia supone la destrucción deliberada de la vida de una persona, tal vez irreversiblemente dominada por la angustia y el sufrimiento. Ni aún en esas circunstancias, cuando parece que la muerte es una liberación de una existencia sin sentido, creemos que nadie es dueño de su vida y la de los demás, sino tan solo un mero administrador de la misma que, como tal, debe respetarla en cualquier momento y circunstancia.

Un imperativo moral y antropológico
Esta es una exigencia proveniente, no sólo de las propias convicciones religiosas, -por las que se reconoce solo a Dios como autor de la vida y la muerte-, sino de los postulados más básicos de una antropología humanista, que considera la vida como un bien en sí mismo, de naturaleza inviolable, un bien preciado que no debe ser vulnerado por nadie. Por lo tanto, el principio de la inviolabilidad de la vida humana se opone a la eutanasia voluntaria y al suicidio asistido, a la idea de que, en algunas circunstancias, morir es un bien y vivir un mal, o a la pretensión de que el hombre tiene el derecho a elegir libremente el procurarse o procurar a otros la muerte. Desde luego, no creo que sea acorde con el ejercicio de la verdadera libertad humana y menos con su dignidad, convertirse en propio ejecutor de su muerte o coautor en la muerte de otros.

¿Libertad absoluta sobre la vida y la muerte?
El Sr. Atienza vincula igualmente la pertinencia de una ley sobre eutanasia a la cuestión de la autonomía y la dignidad de los sujetos. Parte del derecho que todo individuo tiene de autogobernar y autogestionar la propia vida y la propia muerte. Tampoco estoy de acuerdo con esta omnímoda potestad de disposición sobre la vida y la muerte propias. No es, al menos, el sentir común de los humanos, que reconocen la limitación de sus atribuciones. La libertad de elección es el principio existencial del bien o el mal, ya que éstos dependen de la elección libre. Somos libres para elegir lo que haremos y así convertirnos en las personas que somos. No somos libres, sin embargo, para hacer que lo que elegimos sea moralmente bueno o malo. Sabemos por experiencia que hemos elegido libremente hacer cosas que moralmente eran malas, esto es, podemos elegir el bien o el mal. Esto significa que nuestras elecciones deben ser guiadas por la verdad y que podemos conocer la verdad antes de elegir. Esto quiere decir, que existe un nexo entre la libertad y la verdad, entre la libre elección y la ley moral. Por lo tanto, no somos libres para hacer lo que nos da la gana, sino que, por el contrario, el ejercicio responsable de la libertad debe encaminarse hacia la recta razón, el respeto a la ley natural, las leyes positivas justas y el bien común. Sin los cuales, la libertad se convertiría en libertinaje, y el ejercicio responsable, en simple arbitrariedad.


La eutanasia y el suicidio asistido, una ofensa a la dignidad humana
Claro que pensar o hablar en estas condiciones de la dignidad humana sería, cuando menos, una incongruencia. Por más que se quiera justificar la eutanasia o el suicidio asistido, resulta una indignidad su puesta en ejecución, ya sea por aquellos médicos que, por su juramento hipocrático, están llamados a salvaguardar la vida por antonomasia, ya sea porque hoy son vencibles los sufrimientos del enfermo por los cuidados paliativos existentes, ya sea porque la comprensión y el acompañamiento afectuoso de los familiares pueden reconfortar al enfermo y ahuyentar el sentimiento de desesperación. Por otra parte, con la implantación legal de la eutanasia no es banal el temor a los abusos, es decir, el miedo a entrar en una pendiente resbaladiza de la que ya no se puede salir. Basta pensar en el programa de los profesores K. Binding y A. Hoche, dirigido a eliminar las vidas consideradas indignas de vivir, o la propuesta del doctor Brody de hace pocos años sobre el suicidio asistido. Creo sinceramente, querido José Luis, que el problema de fondo es cómo conseguir ayudar a los hombres de nuestro tiempo a tomar conciencia de la inhumanidad de ciertos aspectos de una cultura de la muerte y volver a descubrir los valores oscurecidos por ella.

Pedro Bengoechea Garín
Miembro del Secretariado Diocesano de Defensa de la Vida Humana-Oviedo
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Re: Morir con dignidad

Notapor Saavedrata » Lun Mar 09, 2009 6:25 pm

De los cuidados paliativos a la legalización de la eutanasia

La eutanasia alcanza el culmen de su sinrazón y repulsa cuando centra su asidero y justificación en la minusvaloración del paciente, indignidad generadora de una negativa de toda prorrogación vital. El sacrificio de seres humanos defectuosos graves o claudicantes se ha señalado con razón que constituye una manifestación de totalitarismo
FRANCISCO SOTO NIETO Lunes, 09-03-09

LA celebración de la Jornada Mundial del Enfermo en febrero pasado era, según mensaje del Papa, «ocasión propicia para reflexionar sobre el sentido del dolor y sobre el deber cristiano de salir a su encuentro en cualquier circunstancia». Exhortación dirigida entre otros a los profesionales de la Medicina, cuya dimensión ética y vibración humanista han de impulsarles primariamente a aliviar el dolor de la víctima doquiera se manifieste. De un modo especial hallándose ante enfermos terminales agobiados por perspectivas inciertas que van más allá de la reflexión y del diagnóstico. El médico, el investigador científico, se halla en permanente contacto con la vida, pulsa el alma del hombre de un modo directo, es perceptor privilegiado de sus ilusiones y de sus frustraciones o contrariedades. De ahí que sean llamados a la solidaridad del amor, a la salvaguarda de la vida humana nunca más apremiada de condescendencia y auxilio. Javier Júdez invoca emotivas reflexiones como elementos fecundos idóneos para «tomarnos el final de la vida en serio», como una especie de «Plan integral de Atención de Calidad en el final de la vida». Entre aquéllas señala preferentemente, a modo de Libro Blanco sobre el Final de la Vida, la deliberación de aspectos morales para una asistencia sanitaria más centrada en el paciente, traducida en programas concretos de formación especializada y continua.

La premisa básica a la que se encadena toda suerte deliberadora y practicista de la dedicación profesional del médico estriba en el respeto a la vida del enfermo, al que se prodigarán cuantas atenciones y desvelos sean susceptibles en aras de su mejoramiento y sobrevivencia. Res sacra miser. Cual señala Gonzalo Herranz, «ello traduce de maravilla la coexistencia de lo sagrado de toda vida humana con la ruina biológica causada por la enfermedad». El paciente terminal es perfectamente homologable con cualquier otro enfermo en el derecho a recibir los cuidados y solicitudes médicos que precise sin el menor atisbo de discriminación.

La filosofía que preside la prestación de los cuidados paliativos entraña su prodigalidad ininterrumpida hasta el mismo final de la vida del enfermo, no detectándose ningún gesto de abandono ante la persuasión de inutilidad de cualquier esfuerzo asistencial. Sería cruel la eventual percepción por el afectado de una actitud de «huida» o desentendimiento del facultativo. La Estrategia de Cuidados Paliativos, aprobada el pasado año por el Consejo Interterritorial de Salud, determina que el paciente con una enfermedad avanzada o en estado terminal tendrá derecho a la «participación activa» en la toma de decisiones e, incluso, deberá ver respetado «su derecho a no ser informado». Es lema sagrado que resume el desprendimiento y consagración del profesional sanitario: «si no puedes curar, alivia, si no puedes aliviar, consuela».

Los cuidados paliativos —describe Jacqueline Legrée— son los cuidados activos que toman en cuenta la globalidad de la persona, dolor físico y agonía psíquica, para aliviar los síntomas en caso de enfermedad incurable en fase terminal, cuando ya no se puede intentar curar ni actuar sobre las causas del mal. Señalemos que en los cuidados paliativos no se halla ausente una orientación espiritualista y que, en propiedad, ni aceleran ni retardan la defunción. Su recta y acertada práctica sintoniza con el sentir de Benedicto XVI, en su insistente proposición de un «no» a la cultura dominante de la muerte y un «sí» a la cultura de la vida.
(...)
La Sociedad Española de Cuidados Paliativos expresa que el término eutanasia en su sentido etimológico prácticamente ha dejado de tener un uso social. Entiende que la eutanasia hoy en día se refiere a la conducta (acción u omisión) intencionalmente dirigida a terminar con la vida de una persona que tiene una enfermedad grave irreversible, por razones compasivas y en un contexto médico.
La eutanasia alcanza el culmen de su sinrazón y repulsa cuando centra su asidero y justificación en la minusvaloración del paciente, indignidad generadora de una negativa de toda prorrogación vital. El sacrificio de seres humanos defectuosos graves o claudicantes se ha señalado con razón que constituye una manifestación de totalitarismo.
(...)
Acaba de darse a conocer un «Manifiesto en Defensa de la Muerte Natural» al que se adhieren unos setecientos profesionales universitarios. La psicóloga francesa Marie Hennezel afirma que este «dejar morir» es muy distinto de la eutanasia. Aunque al final llegue la muerte, se trata de acompañar y dejar morir, permitir a una persona que está al final de sus sufrimientos partir dulcemente y no violenta y brutalmente.
(...)
Se piensa que el efecto «miedo» puede turbar perversamente la estabilidad espiritual de los implicados y que los motivos determinantes de la eutanasia sean cada vez más subjetivos y baladíes.
No cabe duda, y así se ha puesto de relieve, que se introduce con la eutanasia en las relaciones familiares un sentimiento de inseguridad, confrontación y miedo.

Completo en http://www.abc.es/20090309/opinion-firm ... 90309.html
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Re: Morir con dignidad

Notapor Saavedrata » Lun May 04, 2009 6:03 pm

Zénit publica lo siguiente:

¿"Derecho a morir"?

Las presiones para legalizar el suicidio han recibido su contestación. La frase "derecho a morir" era descrita como "un absurdo de moda" por Dominic Lawson en un artículo de opinión para el Sunday Times del 14 de diciembre.

No estamos hablando del derecho a morir, aclaraba, sino del derecho a ser asesinado en un momento a elegir. Esto requiere que otros maten y, por esta razón, la mayoría de los médicos no quieren tener nada que ver con ello, argumentaba Lawson.

Sus argumentos recibían el respaldo de los datos de una encuesta llevada a cabo por Clive Seale del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad Queen Mary de Londres. Según Seale, sólo un tercio de los médicos está a favor del suicidio asistido, informaba el 24 de marzo el periódico Guardian.

Cerca de 4.000 médicos contestaron la encuesta envida por Seale y las respuestas fueron similares a las obtenidas en una encuesta del 2004 sobre el tema.

En un artículo de opinión en el periódico Telegraph del 21 de febrero, Wesley Smith, director adjunto de la International Task Force on Euthanasia and Assisted Suicide, advertía que un derecho a morir puede convertirse en un deber de morir. Wesley había venido a Gran Bretaña desde Norteamérica para participar en un encuentro anti eutanasia que tuvo lugar en la Cámara de los Comunes.

"En realidad, toda la sociedad, a través de sus instituciones sanitarias y civiles, está llamada a respetar la vida y la dignidad del enfermo grave y del moribundo", afirmaba Benedicto XVI en un discurso, el 25 de febrero de 2008, a los participantes en un encuentro en el Vaticano sobre el cuidado a los moribundos.

El Papa pedía una mayor atención a las necesidades de los moribundos y de sus familias. Este respeto por la vida debe tomar forma en una solidaridad concreta, añadía. Una tarea que exige más que sólo matar al enfermo, pero que está más de acuerdo con la dignidad humana.
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Re: Morir con dignidad

Notapor Predicador » Dom May 31, 2009 4:22 pm

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/05/3 ... 51920.html

800 británicos esperan para morir dignamente

Un cifra récord de británicos con enfermedades terminales están esperando para tener una muerte digna en la clínica suiza Dignitas, que desde hace tiempo se ha convertido en el símbolo de la eutanasia en Europa.

Según publica el diario británico 'The Guardian', cerca de 800 personas han dado el primer paso para convertirse en miembros de la asociación por una muerte digna Dignitas. Por el momento, sólo 34 hombres y mujeres lo han conseguido. Sienten que su sufrimiento se ha convertido en insoportable y ya están listos para viajar a Zúrich y tomar su última decisión.
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Re: Morir con dignidad

Notapor Paulus » Lun Jun 01, 2009 2:05 am

:shock: ¿Ser asesinado obligando a alguien a hacerlo es 'morir dignamente'? ¿Y dónde radica la dignidad del crimen? ¡El mundo al revés! #-o
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Re: Morir con dignidad

Notapor Kami-Sama » Mar Jun 02, 2009 12:12 am

No se puede morir con dignidad, solo se vive con ella.

Ahora, veo bien que si alguien quiere dejar de sufrir y el no quiere vivir asi, esta en su derecho de suicidarse y si tu no puedes hacer lo que alguien lo haga por ti.

Veo mal que la gente diga que eso esta mal, pero poneros en su piel, no sabéis cuanto dolor puede sufrir con alguna enfermedad yo sinceramente moriria antes de estar sufriendo lo indecible durante semanas o como un vegetal, de echo si alguna vez acabo como un vegetal prefiero que me desconecten antes que vivir mediante maquinas...
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Re: Morir con dignidad

Notapor Paulus » Mar Jun 02, 2009 6:00 am

Kami-Sama escribió:No se puede morir con dignidad, solo se vive con ella.

Por eso: no hay nada de digno en que alguien (vivo) pida a otro que le asesine.

Kami-Sama escribió:Ahora, veo bien que si alguien quiere dejar de sufrir...

Ahórrate la demagogia barata: ¡Pues no hace años que existen unidades del dolor en los hospitales! Y no digamos anestesia... ¿O crees que alguien sufre durante las operaciones?

Kami-Sama escribió:y el no quiere vivir asi, esta en su derecho de suicidarse y si tu no puedes hacer lo que alguien lo haga por ti.

No inventes: no existe ningún derecho a pedir que te asesinen, o a asesinar a petición. De hecho, no sólo no es un derecho, sino que el Código Penal tipifica como delito este crimen en la categoría de homicidio.

Kami-Sama escribió:Veo mal que la gente diga que eso esta mal

Pues como si no lo ves: asesinar está mal, y no sólo lo dice la gente, sino también el sistema moral imperante (y la mayoría de ellos), y la ley. Si no te vale lo primero, con lo último te sobra y te basta.

Kami-Sama escribió:...o como un vegetal, de echo si alguna vez acabo como un vegetal prefiero que me desconecten antes que vivir mediante maquinas...

Un ser humano no es un vegetal, esté despierto, dormido, en coma, o haciendo el pino. Aunque algunos lo parecen -de puro lechuginos- repitiendo argumentos demagógicos que no se creen ni ellos.

Sirven de ejemplo los escandalosos casos de asesinatos de enfermos crónicos -que no terminales-, como Ramón Sampedro, Eulana Englaro o Terry Schiavo, en los que no había máquinas de ningún tipo que desconectar: tuvieron que asesinarlas dejándolas de alimentar e hidratar, siendo la muerte por hambre y sed de las más dolorosas y crueles; y en el caso de Sampedro con veneno, teniendo una muerte espantosa entre dolores, como hace poco reconoció su asesina confesa Ramona Maneiro.

Menuda muerte digna, y menuda dignidad la de sus asesinos. Desde luego, los vegetales -sean geranios, tomates o cebollinos- tienen bastante más dignidad que ellos.
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Re: Morir con dignidad

Notapor Kami-Sama » Mar Jun 02, 2009 12:18 pm

Que el ser humano no es un vegetal es una obviedad, a lo que me refiero vivir mediante maquinas que respiran por ti, te dan de comer e incluso mean por ti, no es estar vivo, si el cerebro muere, por mucho que intentemos mantener el cuerpo con vida, esa persona esta muerta y yo antes de vivir asi prefiero que me desconecten.

Y hay muchas veces que el dolor no se puede paliar con los medicamentos y que esa persona sigue sufriendo mucho.
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Re: Morir con dignidad

Notapor Paulus » Mar Jun 02, 2009 3:18 pm

Kami-Sama escribió:me refiero vivir mediante maquinas que respiran por ti, te dan de comer e incluso mean por ti, no es estar vivo, si el cerebro muere, por mucho que intentemos mantener el cuerpo con vida, esa persona esta muerta y yo antes de vivir asi prefiero que me desconecten.

Parece que no te valen los ejemplos citados antes, conocidos por todo el mundo, en el que no se daban esas excusas demagógicas archi-repetidas (además de que nadie asesina a un muerto, sino a un vivo; si ya están muertos, ¿cómo es que quieren matarlos? Que los entierren sin más, ¿no?) No hay nadie que defienda la eutanasia de cadáveres. Así que, no inventes.

Kami-Sama escribió:Y hay muchas veces que el dolor no se puede paliar con los medicamentos y que esa persona sigue sufriendo mucho.

¿Sí? ¿Cuáles? ¿Qué dolor no puede paliarse, si tanto la anestesia, o incluso el coma inducido, están requete inventados hace años y años? Pero, incluso aunque no se pudiera paliar (que sí se puede, como hacen a diario en las unidades del dolor de los hospitales), ¿desde cuándo eso otorga el falso derecho a exigir el asesinato, o a cometer éste? :-s
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Re: Morir con dignidad

Notapor Kami-Sama » Mar Jun 02, 2009 3:22 pm

hay tantas opiniones como colores, pero si alguien quiere hacerlo que lo haga, no lo voy a juzgar por ello.
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Re: Morir con dignidad

Notapor Paulus » Mar Jun 02, 2009 4:00 pm

Kami-Sama escribió:hay tantas opiniones como colores, pero si alguien quiere hacerlo que lo haga, no lo voy a juzgar por ello.

No te preocupes, que eso ya lo hace la ley (que es la encargada de eso) en aplicación del Código Penal (el cual, condena los crímenes; al menos hasta que se lo cargue del todo el PSOE para ganar el voto de delincuentes y de los pro-delito).
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Re: Morir con dignidad

Notapor Kami-Sama » Mar Jun 02, 2009 4:09 pm

En España la eutanasia es delito.
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