El martes día 4 de octubre de 2011 en la tertulia El Gato al Agua de televisión Intereconomía, debo admitir que doña Lucía Figar habló bien, tanto en el fondo como en la forma.
En la forma algún sagaz asesor de imagen le ha dado luz a esa mirada que por constitución anatómica era un tanto osca y le ha dicho que sonría un poco.
En el fondo lo que esa mujer dijo y lo que al día siguiente explicó en otros medios de comunicación su compañera Cospedal, va constituyendo argumentos de cierta solidez. Y no ocultó Figar que ha habido recortes en el tema de las tutorías.
Ello no quita algo de razón a lo que decía el senador socialista por Granada que estaba en la mencionada tertulia: el PP consintió una hiper-inflación de la burbuja inmobiliaria y de la concesión de créditos. Pero, claro, el PSOE y sus amigos realmente han sido como Atila: por donde han pisado la hierba -los zapateriles brotes verdes- ya no puede ésta crecer.
Y al mismo tiempo se está comprobando cómo los sindicatos, todos, van revolviendo las aguas de ese modo revolucionario tan perjudicial para la moderna democracia.
¿Para cuándo las protestas en Andalucía? ¿o es que allí no pasa nada?. Parece que con el casamiento de la de Alba ya está todo solucionado. Palmitas y sarao.

