Eso ocurrió hace décadas en la tolerante Europa. En el resto del mundo se sigue discriminando, culpabilizando y asesinando homosexuales por ser como son...
Nunca está de más recordar estas cosas, porque lo que pudo pasar una vez, puede perfectamente volver a ocurrir. No hay más que ver cómo rebrota la ultraderecha en Europa.
En cuanto al artículo de la revista "Misión", ejem, hay cosas que comentar, desde luego:
Como apunta Misión, "detrás de una persona con inclinaciones homosexuales se oculta una historia de profundo dolor. Una biografía de heridas afectivas que, poco a poco, le ha llevado a refugiarse en personas de su mismo sexo".
Esta afirmación es claramente falaz. ¿Acaso esta revista conoce todos y cada uno de los casos de los homosexuales que ha habido y que hay en el mundo? Si se refiere a la persona entrevistada, pase, pero eso no es extensible al resto de los homosexuales
Rubén asegura que la homosexualidad no es genética y que tampoco se elige por propia voluntad, sino que "es un desorden que surge por carencias afectivas en la infancia o la juventud, y por otros factores del comportamiento".
Esto no pasa de ser una mera "verdad privada", válida para Rubén y quien piense como él, pero no necesariamente para todos los homosexuales que existen. ¿Qué sabe él de cómo han sido criados los demás? ¿Y por qué no nos explica las razones por las que en una misma familia con la misma educación y, por tanto, las mismas "carencias afectivas", unos hermanos son homosexuales y otros no?
Cuando uno experimenta la castidad, encuentra una felicidad que no da el egoísmo. La dependencia de los instintos físicos no te hace libre, te convierte en un consumidor compulsivo de placer físico caduco. Es un tópico falso decir que la promiscuidad sexual te hace libre y la castidad te vuelve un reprimido. Es justo lo contrario.
Rubén expresa demasiados "clichés" y "tópicos" utilizados en ciertos ambientes sobre la homosexualidad. A ver ¿de dónde se saca que no hay más alternativa que o la "castidad" o la "promiscuidad"? ¿No será más bien que eso es lo que se espera que diga sobre este asunto? Lo dicho, un punto de vista "reduccionista", "subjetivo" y repleto de "medias verdades".
Por último, pero no menos importante, este "testimonio" no tiene nada que ver con el tema de este hilo. Nadie pone en tela de juicio que se puedan controlar los propios deseos, esto lo pueden hacer los homosexuales, los heterosexuales o los bisexuales. De hecho, es uno de los votos que han de cumplir los sacerdotes para serlo, el voto de castidad. Renunciar a la propia sexualidad no significa dejar de ser lo que se es, y que este señor no se atreva a vivir su sexualidad y decida reprimirla no implica que deje de sentir deseos homosexuales. En otras palabras, "no demuestra que se pueda salir de la homosexualidad".