Hola a todos, amigos, me preguntaba la razón de que el cristianismo no esté muy de moda entre las nuevas generaciones. Se suele atribuir esto a una hipótetica pérdida de valores religiosos en la juventud. Personalmente, creo que realizar tal diagnóstico es un error. Opino así porque, de todas las personas jóvenes que yo conozco, no hay una sola que no se cuestione sobre valores y aspectos trascendentes. Además, muchas de ellas son religiosas pero de tendencias orientales.
Cuestionándome sobre ello, he desarrollado un punto de vista muy personal sobre la religión en general. Hay una cosa que me llamó la atención: cuanto más antigua, menos postulados y dogmas tiene. En los tiempos paganos no se expresaba, a través de la religión, ninguna norma de conducta adecuada. A medida que avanzamos en el tiempo, las religiones tratan de presentar ciertos modelos concretos de comportamiento como si fueran los correctos. Llegamos así al cristianismo y al islam que imponen normas de acceso a un hipotético paraíso. Creo que, en realidad, estas dos religiones fueron adoptadas por las élites para aborregar a la gente, uniformizar a la plebe, crear un pensamiento único. Además opino que, en ambos casos, las dos guardan muy poca relación con la naturaleza humana. Y esa es la verdadera razón de que la gente joven no adopte, en la mayoría de los casos, el cristianismo. Muchos giran su cabeza hacia las milenarias culturas de los países del sol naciente puesto que, en lugar de decirles cómo actuar y comportarse y cómo reprimir sus instintos humanos, esas religiones les descubren el misticismo, les enseñan a mirar en su interior y descubrir un camino por sí solos.
El Cristianismo, desde que salió de las catacumbas, ha perdido contacto con la vida y la realidad. Mientras no se reforme, será cada vez más ninguneado por las nuevas generaciones.




