Cosmid, tu aparte de "amenazar" con que eres cientifico en una muestra de engreimiento propia de un aprendiz que ya se cree maestro, no has aportado ningún argumento de cosecha propia, sino que hablas por boca de ganso citando artículos de otros sin mayor reflexión ni crítica. Nunca contrargumentastes mi respuesta a uno de tus primeros post. te la reproduco de nuevo, por si te apetece ahora:
LONSO escribió:
El artículo que nos pone Cosmid no es nuevo. Es un artículo conocido que se publicó hace más de tres años y difundido con cierto sensacionalismo mediatico en medios de divulgación no cientificos.En cualquier caso es necesario aclarar en pirmer término que ese artículo no tiene nada que ver con el hecho demostrado en múltiples casos de que es posible salir de la conducta homosexual y de revertir la atraccion u orientación sexual hacia personas del mismo sexo.
El artículo para empezar cae en un sesgo al no defenir la homosexualidad. Habla de personas homosexuales sin aclarar los crieterios de selección de las personas en el estudio. Se puede interpretar personas con vida homosexual activa, aunque no se especifica. No distingue entre atracción por el mismo sexo y conducta homosexual. Para valorar la posibilidad de que la orientación homosexual tenga influencias biologicas o genéticas seria necesario hacer esa distinción y así eliminar los factores conductuales y ambientales asociados a comportamientos ya establecidos o arraigados.Por tanto en definitiva este estudio lo que hace es comparar imagenes de scaners cerebrales entre dos grupos heteregoneos de personas en virtud de sus hábitos sexuales,pero no tiene potencia ni capacidad para aportar datos acerca de la tendencia ,inclinación o atracción sexual hacia personas del mismo sexo. El estudio deberia haber contado con un grupo control de personas que sintiendo atracción por el mismo sexo no hubiesen llegado a materializar la relación homosexual y comprobar si las diferencias en el PET y la RMI coinciden con las del grupo HeM o con el grupo HoM o con ninguno de los dos.
En segundo lugar el tamaño muestral del estudio es demasiado pequeño, compara 90 personas con una orientación sexual acorde al sexo al que pertenecen con 20 personas que se dicen son homosexuales, como ya habia dicho sin aclarar exactamente que se entiende por ello y cuales han sidos los criterios de selección.Por otro lado tampoco sabemos nada acerca de otras caracteristicas que podrian estar asociadas a los individuos de ambos grupos. En concreto en las mujeres del estudio no se hace distinción alguna sobre el momento de ciclo de menstrual en el que están cuando se hace el PET o la RMI o si son consumidoras de hormonas exógenas cuando se realizan las técnicas de imagen, lo cual no permite controlar un posible factor de confusión de influencia hormonal.En el grupo HoM tampoco sabemos datos que serian de especial trascendencia como saber si son seropositivos para el virus del VIH o si han consumido estrogenos en algún momento de su vida, algo que suelen hacer algunas personas con inclinación homosexual.Podria ocurrir que fuera invalidado com lo fue el estudio de LeVay. Su trabajo en necropsias analizó el desarrollo de los llamados núcleos intersticiales, cuatro grupos de neuronas de la zona anterior del hipotálamo. Descubrió que, de los cuatro núcleos, el número 3 era menor en los varones homosexuales que en los heterosexuales (ya era sabido que es menor en mujeres que en varones). Sin embargo, este estudio no fue definitivo: el número de cerebros estudiado era pequeño, y casi todos provenían de enfermos de SIDA. Quedó por establecer si esa alteración morfológica es un rasgo constitucional y no un efecto de la infección. Además, aunque se demostrara lo primero, seguiríamos sumidos en la ignorancia por lo que respecta a su significado: habrá que aclarar qué tipo de conexión puede haber entre esa diferencia anatómica y la tendencia sexual. De hecho, un trabajo reciente se ha cuestionado, con bastante fundamento, si los núcleos intersticiales tienen que ver con la inclinación sexual y si no sería más razonable investigar sobre otras zonas cerebrales de neuronas de la zona anterior del hipotálamo.
En este sentido, en tercer lugar podemos criticar las conclusiones del trabajo que dice que "las diferencias observadas, primariamente, no se pueden adscribir a efectos del apendizaje".Sin embargo no explica las razones de esta conclusión.No demuestra que los diferencias observadas en la imagenes sean de naturaleza congénita al no haberse estratificado el estudio por edades, bien podria considerarse la posibilidad de que las dieferencias observadas hayan sido adquiridas a lo largo de la vida del individuo y en relación con sus pautas de comportamiento, en manera similar a como el fenotipo de algunos puede ir cambiando, o como aperecen conductas de amaneramiento que influyen en la psicomotricidad en algunas personas de tendencia homosexual.Del diseñeo del estudio no se desprende que haya sido utilizada ninguna variable para controlar el efecto del apendizaje que se han tenido en cuentas en otros estudios. Por ejemplo como el que utilizaron Bailey y Pillard couando estudieron parejas de gemelos homocigoticos criados en la familia biologica y criados en adopción. Al tratarse de individuos geneticamente iguales pero criados en ambientes diferentes se eliminó la influencia ambiental del aprendizaje en la conducta sexual.
En consecuencia los autores concluyen que ello "sugiere una relación entre los hallazgos y factores neurobiológicos asociados". Sin embargo no se explica cómo se llega a esa conclusión, ni cuales serian esos factores, desde luego en nigún momento se desprende que esos factores sean de naturaleza genética u hormonal más que como una voluntariosa hipotésis sugerida y no probada.
Por oto lado la exposicion hormonal intrautero está descartada como causa de homosexualidad como se demuestra en algunos errores inatos del metabolismo como el síndrome adrenogenital congénito.En estos casos se suelen producir alteraciones en los genitales externos o internos dando lugar a estados intersexuales en formas que oscilan desde los genitales ambiguos a los hermafroditismos y pseudohermafrotidismos,pero ello no condiciona una orientación homosexual.Cuando la ambiguedad es tal que es dificil asignar un sexo concreto, o cuando no hay una clara identidad sexual,los patrones de apendizaje y conductuales son determinates en el comportamiento sexual,y no deben ser desechados cuando el trastorno de la identidad sexual no tiene su origen en alteraciones del metabolismo que influyan en la configuración genital.
Por último, y esto es muy importante, que sepamos, aparte de éste con solo 20 casos y mal selecionados, no hay ningún otro trabajo que reproduzca los resultados, por tanto, en mi opinión se sigue cumpliendo lo que decia Javier:"Ya hace muchos años que los propagandistas de la homosexualidad alternan afirmaciones dogmáticas y rotundas acerca de la determinación genética de la homosexualidad, con promesas de que "la semana que viene lo demostramos". De momento, absolutamente nadie, es capaz, en el momento del nacimiento, de darnos la mas mínima pista sobre la futura orientación sexual del individuo desarrollado. Resumiendo, todo mentira".