por Elentir » Vie Oct 01, 2004 4:58 pm
¿Hace falta utilizar expresiones así de malsonantes para mostrar tal desagrado por el presidente de la Conferencia Episcopal? Si ésta es la confianza que tiene un católico en un Arzobispo como Rouco, que se ha movido tanto en defensa de cosas tan importantes, ¿qué clase de fe se ha de tener en un Dios al que no se ve y que no se manifiesta de buenas a primeras a la vista de cualquiera?
¿Por qué hay tanta gente empeñada en meter prisa y apremiar a quienes saben como hacer las cosas -y de hecho las están haciendo- sin caer en la tentación de dejarse llevar por la improvisación, que suele dar lugar a estrepitosos fracasos?
Sinceramente, por favor, quienes teneis tanta prisa, ¿preferís hacer una manifestación ya con cuatro gatos, o esperar un poco más y reunir a decenas de millares de personas? ¿Creeis de verdad que una manifestación se monta en dos días?
Por favor, confiad en los que sí saben cómo convocar una, en los que sí están intentando movilizar a la gente pero sin quemarla, y sin dejarse ganar por la impaciencia. Si hacemos las cosas con prisas ahora es pan para hoy y hambre para mañana. ¿Cuánta gente católica se ha quemado por cuestiones relacionadas con la falta de preparación, con la imprevisión o la mala organización a la hora de hacer cosas en serio? Aquí queremos evitar caer dos veces en el mismo agujero. Por favor, confiad en nosotros, y también en los Obispos, que no se están rascando las narices.
Para terminar, sí os digo una cosa: estas impaciencias de algunos, estas ansiedades, estos apremios y estas quejas producto de las prisas, desmoralizan a cualquiera. Y esa desmoralización es munición para el enemigo. Hay mucha gente trabajando en silencio, trabajando muy duro, y tener que leer estas cosas hace que más de uno tenga ganas de tirar la toalla. Espero que os pareis a pensar el daño que esas prisas, esos apremios y esas quejas nos hacen a todos, tanto a los que estamos organizando todo lo relacionado con la ILP, como a los Obispos que ven cómo sus feligreses se impacientan y se molestan por una injusta falta de confianza y de paciencia. Pero eso también hace daño a todos los demás que os leen.
Pediría a todos los que tengan prisa, a los que estén impacientes, a los que no puedan esperar más, que si son católicos se cojan la puerta y se vayan a una Iglesia a rezar por los que están currando ahora mismo todo lo que ha de venir (y vendrá, os lo garantizo). Rezad, o si no quereis rezar, id a daros una vuelta para rebajar la tensión, o cogeos un libro y pasad unas horas leyendo tranquilamente y alejados de los telediarios y del ordenador. Haced lo que os dé la gana pero no hagais daño, no desmoraliceis a quienes os leen, por Dios. Por favor, ya hay bastante tensión con todo el trabajo que tenemos encima como para que nadie añada más sin necesidad.